Nuestro miedo más profundo no es el de ser inadecuados.

Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta. Nos preguntamos:

¿Quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso, extraordinario?

Más bien, la pregunta a formular es: ¿Quién eres tú para no serlo?

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miércoles, 28 de septiembre de 2011

La ley de la intencion


“La quinta ley espiritual del éxito es la ley de la intención y del deseo. Esta ley se basa en el hecho de que la energía y la información existen en todas partes de la naturaleza.”
Es decir, se basa en el hecho de que todo lo que existe está hecho de lo mismo, información y energía. Tanto plantas, como animales, como seres humanos, etc. Y como todo ello es naturaleza dentro del Universo, todo está conectado. “Nuestro cuerpo no es independiente del cuerpo del Universo. El Universo es nuestro cuerpo ampliado.”

Einsten, la Física Cuántica, sabios y maestros espirituales, nos vienen diciendo que lo que hagamos aquí y ahora influye en nuestro entorno irremediablemente. Sin embargo Deepak Chopra, en esta ley intenta llevarnos hasta las últimas consecuencias de lo que significa estar interrelacionado con el Universo.
Él trata de enseñarnos que, como seres humanos, al poseer un sistema nervioso privilegiado, nos está permitido ser conscientes de nuestra energía y de nuestra información. Como especie nos capacita para influir en el entorno. Nosotros no estamos encerrados “en una red rígida de energía e información”
Esto significa además que, al ser conscientes y flexibles podemos influir en el entorno,podemos crear nuestro propio futuro. Y trata de explicarnos que para ello sólo tenemos que tener la intención de un objetivo como herramienta, ya que el Universo, la naturaleza, la ley universal, como queramos llamarlo, se encarga de los detalles.
Pero entremos en el detalle práctico, porque Deepak Chopra no nos vende la idea de desear algo, desearlo con fuerza y ¡aja! ¡ya lo conseguimos, ya tenemos éxito y ya somos felices! El proceso es más complejo que todo eso.
En primer lugar, nos recuerda que para utilizar este poder de creación de nuestro futuro debemos cumplir la primera ley universal, la que nos conecta con la conciencia pura, para asegurarnos de que nuestra INTENCIÓN de lograr algo sea un DESEO DESAPEGADO.
En segundo lugar, nos explica cómo se crea el futuro en base a esta intención. Es fundamental partir del concepto de que “el tiempo es el movimiento del pensamiento”. Es decir, el pensamiento hacia atrás es una interpretación de fuerzas abstractas, recuerdo, memoria; mientras que el futuro es una proyección de fuerzas abstractas.
“Solamente el presente, que es consciencia es real y es eterno.(..) Tanto el pasado como el futuro nacen en la imaginación”.
Por tanto, si tenemos intención (desapegada), podremos crear nuestro futuro, pero nunca debemos luchar contra el presente. Mediante la ATENCIÓN en el presente, con la consciencia sobre todo lo que acontece en cada momento, seremos capaces de crear el futuro.
“Mientras la atención esté en el presente, la intención hacia el futuro se cumplirá porque el futuro se crea en el presente. Debemos aceptar el presente tal como es. Aceptemos el presente y proyectemos el futuro.”
Realmente, confieso que interiorizar el significado completo de esta ley ha sido poco fácil. El alcance de todo lo que contiene es tremendo, al menos desde mi punto de vista, es denso, extenso y profundo todo lo que en ella se nos transmite, por eso, intento a continuación resumir las ideas y reformular algunos de los ejercicios prácticos de Deepak Chopra:
  1. Primeramente se recomienda hacer un plan de vida a futuro, plasmar en un papel todo lo que nos gustaría lograr, los objetivos. También pueden ser objetivos a corto plazo. Para hacer este plan os aconsejo leer la sexta ley antes de hacerlo. En mi primera lista de deseos decidí eliminar la mitad cuando leí la ley siguiente porque había multitud de símbolos y no de objetivos. Al leer la siguiente ley lo entenderéis mejor.
  2. Una vez que tenemos la lista, hay que liberar esos deseosentregarlos al seno de la creación y confiar en su consecución. Es importante, según Deepak Chopra, dejar los detalles al Universo y no contárselos a nadie, a no ser que sea alguien que comparta las mismas intenciones.
  3. Finalmente, habrá que confiar incluso cuando las cosas no salgan como hemos previsto. La naturaleza es sabia y si el presente parece no apuntar al futuro que queremos es porque debe ser así y algo hay que aprender de este momento. Cuanto más conscientes seamos de lo que acontece en el momento, si lo aceptamos, si confiamos, si no proyectamos nuestros miedos al futuro que queremos y que parece resistirse, lograremos seguro nuestros objetivos.

Y recuerda, todo esto ocurrirá:
  • Siempre y cuando se cumplan el resto de leyes espirituales del éxito
  • Siempre que no se luche contra el presente
  • Siempre que los objetivos sean buenos para uno mismo y para la humanidad
  • Siempre que no se pierdan de vista los objetivos practicando la meditación, conectándose con la conciencia pura y concentrándose en la atención en el presente.
Si toda esta teoría te resulta interesante pero no sabes por donde empezar, acércate al Método Silva de Control Mental. Este método proporciona unas herramientas eficaces, basadas en la visualización, para:
  1. manejar la aceptación del presente
  2. y proyectar el futuro en función de nuestras verdaderas intenciones

Es decir, que entrena en la práctica de fijar la atención en el resultado, eliminando la conciencia de todos los obstáculos, los cuales son en un 90% de las ocasiones, imaginarios. Y copia esta frase en algún lugar visible:
“Cualquier cosa a la cual prestemos atención crecerá con más fuerza en nuestra vida” (que sea lo positivo!)
“Cualquier cosa a la cual dejemos de prestar atención se marchitará, se desintegrará y desaparecerá” (que sea lo negativo!)

La ley del dar


“La segunda ley espiritual del éxito es la ley del dar. También podría llamarse la ley del dar y del recibir porque el universo opera a través de un intercambio dinámico. (…) Toda relación es una relación de dar y recibir. El dar engendra el recibir y el recibir engendra el dar. (…) En realidad, recibir es lo mismo que dar, porque dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de la energía en el universo. Y si detenemos el flujo de alguno de los dos, obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza.”
Deepak Chopra nos habla de esta segunda ley universal y expone un fragmento de algún texto de Rabindranath Tagore. Pero, para aquellos que estáis más familiarizados con los textos cristianos, ¿os suenan mensajes como estos?:
  • “Al que tiene mucho se le dará más y al que no tiene se le quitará incluso lo poco que tiene”.
  • “Trata a  los demás como deseas que te traten a ti”.
  • “El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga”.
La sabiduría antigua, sea del corte religioso que sea, independientemente de la cultura de la que provenga, está llena de menciones que nos llevan irremediablemente a esta ley. “Todo lo que se va debe volver”.
Sin embargo, si recordamos el primer post de esta serie estamos hablando del éxito espiritual y no del material. Por tanto, no estoy hablando de dar cosas materiales para obtener mayor riqueza.
“En realidad las formas más poderosas de dar no son materiales. Obsequios como interesarse, prestar atención, dar afecto, aprecio y amor, son algunos de los más preciados que se pueden dar y no cuestan nada.”
Intentemos dar aquello que buscamos para activar esta energía vital. Cuando entramos en contacto con alguien seamos los primeros en tratar al otro con respeto y amor y recibiremos el mismo regalo de su parte a cambio. Al practicar esta ley y ver los resultados, nos retroalimentaremos, más la querremos aplicar, más daremos y más recibiremos.
Y si como aprendimos en la primera ley, ya sabemos que somos intrínsecamente ricos porque estamos conectados con nuestro interior, con nuestra esencia, con el pozo infinito de conocimiento, siempre tendremos algo que dar, simplemente hará falta rescatarlo de nuestro interior.
1) Se trata de practicar la ley para activarla así que para aquellos que no tengáis mucho hábito, como yo, probad a utilizar la sonrisa y veréis el poder que tiene este simple gesto. Si desde la mañana tratamos al otro de manera más amable, incluso desde simplemente nuestro lenguaje corporal, veremos lo que recibimos.
2) ¿Os habéis fijado alguna vez en una persona muy tacaña? No sé si estaréis de acuerdo, pero todas las que yo conozco tienen la cara chupada, la piel como pergamino y apenas sonríen. Es como si el afán de acumular, sin soltar, les estuviera consumiendo por dentro por no estar contribuyendo al flujo vital de dar y recibir, como si no estuvieran sintonizados con la verdadera fuente de riqueza, la espiritual…
3) No os olvidéis tampoco de pasear, de vez en cuando, por la naturaleza, para ver como ella da de todo de una forma sencilla. Yo tengo la suerte de estar en ella permanentemente, y disfruto en mis paseos, dando gracias y sintiendo que ella provee de todas las necesidades, ¿o acaso lo hemos olvidado? Estamos tan acostumbrados a ir al supermercado a comprar alimentosenvasados que pensamos que nacen de la estantería.
Yo estoy en el camino intentar recibir, con gratitud, todos los regalos que la vida me da y progresivamente ir dejando de buscar aquello que no me da. He reducido el nivel de estrés y de ansiedad.
Y además me he dado cuenta de la magia de recibir aquello que no espero y que es inmensamente más poderosa que aquello en lo que se empeña mi ego. Ahora bien, he tenido que trabajar primero para reorientar mi antena hacia lo espiritual porque, aquello que normalmente nos trae la vida, no viene con el traje que estamos acostumbrados a identificar.
Una amiga especial me regaló su frase favorita mientras escribía sobre esta ley. Esto me animó a terminar la serie de siete leyes espirituales del éxito que dejé inacabadas allá por el mes de Marzo. Ahora comparto esta frase con todos vosotros, una frase de un personaje de la Historia con Mayúsculas. Y así contribuir a mantener viva su memoria y al fluir esencial.
“Todo lo que no se da se pierde”
Teresa de Calcuta

La ley del menor esfuerzo


La ley del menor esfuerzo


“La cuarta ley espiritual del éxito es la ley del menor esfuerzo. Esta ley se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. (…) Si observamos la naturaleza, veremos que ella utiliza un esfuerzo mínimo para funcionar. La hierba no tiene que hacer ningún esfuerzo para crecer; sencillamente, crece. Los peces no se esfuerzan para nadar; sencillamente, nadan. (…) Es la naturaleza del sol brillar. (…) Y es la naturaleza humana hacer que los sueños se conviertan en realidad, con facilidad y sin esfuerzo.”
Esta ley es también la ley que elimina la resistencia, la oposición, la contraposición, la negación y no es para nada la ley del mínimo esfuerzo, aunque el título suene parecido. Se basa en el principio de la inteligencia de la naturaleza. Si todo elemento de la naturaleza sigue su curso de manera sosegada, tranquila y fluida, ¿por qué no también el ser humano?
Como ser superior que nos creemos hemos llegado a un punto en que queremos controlar la naturaleza para ponerla a nuestros pies. Y este hábito, ya de mucho tiempo, nos ha llevado a querer controlarlo todo para ponerlo a nuestro servicio, a nuestro servicio particular e individual, ymás allá de un orden natural o un bien común. Para muestra el botón de la reciente situación financiera mundial.
Pues bien, he de saber, que en el deseo de controlar las situaciones (acontecimientos, personas, o lo que sea) para que éstas sean como “yo quiero”, se gasta y desperdicia toda mi energía. Porque yo, como el resto de la naturaleza, soy un pozo de energía, y mi felicidad, y éxito espirituales, dependen de cómo gestione esa energía.
En “El arte de soñar”, Don Juan le dice a Carlos Castañeda: `Gastamos la mayor parte de nuestra energía sosteniendo nuestra importancia… Si pudiéramos perder parte de esa importancia, nos sucederían dos cosas extraordinarias. Una: liberaríamos la energía que se mantiene atada alimentando la idea ilusoria de nuestra grandeza; y dos: nos proveeríamos de suficiente energía para…vislumbrar la grandeza real del universo´.
La ley del menor esfuerzo presenta tres componentes sobre los que trabajar para ponerla en marcha. Y todos ellos más sencillos cuanto más centrados estemos en la primera ley, la que se considera como el pilar fundamental de las demás.
Lo primero que tenemos que conseguir es el máximo de aceptación posible. Tenemos que aceptarnos a nosotros mismos, tenemos que aceptar a los demás tal y como son, y sobre todo, tenemos que aceptar la realidad y los hechos que nos acontecen tal y como son.
Es recomendable aceptar cada momento tal y como es porque así debe de ocurrir y porque de él debemos aprender, tal como se exponía en la tercer ley, pero esto no debe ocultar que podemos desear un futuro mejor y diferente, en caso de que la realidad actual  no sea lo que buscamos.
La aceptación nos tienen que llevar a no luchar contra corriente, a no forzar un cambio imposible, a no estancarnos en la realidad lamentándonos. Aceptar es decir: “bien esto es así, no lo puedo cambiar, voy a ver qué lección puedo sacar…” esto nos llevará irremediablemente, estando conectados con nuestro interior y más conscientes, a cualquier posible solución y mejora de la situación no deseada. Además, en caso de una situación agradable y positiva nos llevará a saborearla en mayor medida.
Dice Deepak que “este momento –el que estamos viviendo ahora mismo- es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el pasado. Este momento es como es, porque todo el Universo es como es. Cuando luchamos contra este momento, en realidad luchamos contra todo el universo.”
En segundo lugar, y como consecuencia de la aceptación, seremos capaces de desarrollarresponsabilidad. Esta es una responsabilidad entendida como la capacidad de tener una respuesta creativa a la situación tal como es en este momento. Como aceptamos, no culpamos a nada ni a nadie, ni siquiera a nosotros mismos de las cosas, y, entonces, estamos en disposición de cambiar aquello que no nos gusta.
Y por últimosi aceptamos, somos responsables, hacemos de cada momento un maestro que nos enseña algo nuevo, seremos capaces de eliminar la última resistencia, la de estar siempre a la defensiva. En nuestro afán de controlar y manejar y culpar al exterior en caso de fracaso estamos siempre a la defensiva, intentando convencer a los demás de nuestras razones, justificando constantemente nuestras acciones, en definitiva, discutiendo más de la cuenta. Una de las principales fuentes de derroche de energía.
En definitiva, que somos un mar inmenso de conocimiento, amor y fuente inagotable de energía. Si aplicamos pequeñas políticas de ahorro energético, como éstas que acabo de comentar, estaremos activando la ley del menor esfuerzo.
Rebajar la resistencia es como ir en un barco con la vela del amor desplegada buscando siempre el viento a favor y logrando sobrevivir a cada tormenta. Es llegar siempre a puerto y siempre con reservas de energía suficiente. Bajar la resistencia y trabajar a favor de la corriente es poner en práctica la ley del deseo y la atracción que esto provoca.
Cuando os hablaba del poder de la mente, del Método Silva y os referenciaba al libro de El Secreto ponía al descubierto dos herramientas más racionales para lograr el éxito personal y que pueden ayudar en el desarrollo de esta ley.
No obstante cuando descubráis estas técnicas, nunca olvidéis que nuestros deseos se cumplirán al 100%, ahora eso sí, cuando el momento sea propicio… ya que si bien las cosas ocurren según lo indicado, la naturaleza lleva su propio curso, por algo es sabia y está dentro del cosmos (orden).